Déficit de la democracia en la región

Por CEADL el 20 noviembre, 2017, en Análicis y Opinión

La prevalencia del lastre de la corrupción, la desconfianza en los políticos que la administran y la falta de resultados en materia social llevan a los latinoamericanos a considerar que la democracia está en retroceso en la región.

Así lo revela la última encuesta del Latinobarómetro 2017, que consultó a 20.200 personas en 18 países y donde aparece un dato preocupante: solo el 5% de los encuestados considera que su país tiene una democracia plena.

La mayoría de los ciudadanos expresa su insatisfacción con el funcionamiento de las instituciones democráticas, especialmente, los gobiernos, la justicia y el sistema legislativo. Los expertos señalan que los latinoamericanos crecen en la democracia como sistema de Gobierno, pero que están desconfiando de los administradores de la misma.

Según la encuesta solo un 33% de los consultados se mostró satisfecho con el funcionamiento de la democracia, en tanto que un 75% considera que su nación está gobernada por unos cuantos grupos poderosos en beneficio de intereses privados. Apenas un 15% confía en los partidos políticos, mientras que el mayor nivel de confianza es para la Iglesia católica (65 %).

Tenemos una democracia enferma, cuyo deterioro debiera encender las alarmas institucionales y políticas para frenar este proceso.

Especialmente los jóvenes, hoy identificados como millenials (aquellos nacidos entre 1985 y 2000) y que representan el 40% de la población boliviana, que hoy descreen de la política como medio para resolver los grandes problemas sociales, económicos y culturales de nuestros países y que apuestan por su inserción a través de las redes sociales y la internet.

Si bien el Gobierno boliviano aparece en la encuesta con una alta consideración de gestión (53%), el malestar de los bolivianos respecto de la falta de resultados en materia de justicia, lucha contra la corrupción e inseguridad son evidentes. Además, la mayoría de los bolivianos expresa su rechazo respecto de las intenciones del presidente Evo Morales de prorrogarse en el poder forzando la Constitución para una nueva re-reelección, tal como lo señaló el resultado del referéndum del 21 de febrero de 2016.

La democracia es un bien de los pueblos y para los pueblos. Su mala administración por parte de los políticos la hace tambalear con riesgos para todos. Ojalá el mensaje que están dando los latinoamericanos sea escuchado por los líderes políticos en todos los países de la región, sean de izquierda o sean de derecha. La gente quiere una democracia que resuelva los problemas de la gente en un marco de libertad y de respeto a los derechos humanos.

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